Un vistazo general a la audiología

Conocimientos básicos de audiología. Pruebas audiométricas básicas en un gabinete audioprotésico.

Pruebas objetivas y subjetivas

Podemos clasificar las pruebas que se realizan en el gabinete audiológico como pruebas subjetivas y pruebas objetivas. En las primeras, las pruebas subjetivas, el sujeto colabora activamente en el estudio y estas pruebas son: Acumetría, Audiometría Tonal Liminar y Supraliminar, Audiometría por el juego (la que se realiza a los niños) y la Logoaudiometría. Sin embargo, en las segundas, las pruebas objetivas, no se precisa una participación activa del sujeto evaluado. Se precisa, eso sí, de su colaboración pasiva, en el sentido de que este debe de someterse a unas normas adecuadas a la prueba a realizar. Podemos también clasificar un tercer grupo que son las pruebas semiobjetivas en las que agruparíamos las que se realizan a los niños caracterizadas por ser reflejas y conductuales ante los estímulos sonoros aplicados (niños menores de 24 meses). La subjetividad dependerá del propio explorador. Solo audiólogos infantiles realmente entrenados son capaces de hacer una audiometría a esta temprana edad, y hacerla correctamente.

 

La vía aérea y la vía ósea

vías ósea y aérea evaluadas con diapasón
vías ósea y aérea evaluadas con diapasón

El estímulo presentado al paciente puede ser por dos vías diferentes: vía aérea y vía ósea.

 

En la conducción aérea el estímulo sonoro llega al paciente a través del conducto auditivo externo, al igual que en la vida normal. Puede ser en campo abierto (con altavoces), o con un auricular en la oreja del paciente. Otra forma sería con un diapasón colocado a la entrada del conducto auditivo externo. En cualquiera de los tres casos, el sonido presentado deberá propagarse por el aire, a través del oído externo, continuar por el oído medio hasta alcanzar el oído interno donde se produce la transducción del estímulo sonoro en impulso bioeléctrico.

Excelente vídeo de cómo funciona el oído y se produce la transducción de la onda sonora en impulso electrico.

En la conducción ósea hemos de contar con una fuente sonora especial, capaz de vibrar con la frecuencia del sonido que emite. El vibrador se coloca en la superficie craneal exterior del sujeto que se desea explorar, generalmente sobre la superficie mastoidea, detrás de las orejas. En esta zona, la piel y el músculo son muy finos permitiendo una buena proximidad entre el vibrador y le cráneo. En la conducción ósea, cuando el sonido alcanza las mastoides, se transmite a través de un medio físico sólido como el hueso, hasta el oído interno (cóclea) del paciente donde se produce la transducción. Un simple diapasón nos puede servir como vibrador aplicando el tallo sobre las mastoides. La conducción ósea tiene un valor diagnóstico en audiometría. Su comparación es la clave en el diagnósitico audiológico.

Hipoacusia conductiva, neurosensorial y mixta

Conocemos tres tipos de hipoacusia: La hipoacusia de transmisión, la neurosensorial y la mixta.

 

La hipoacusia de transmisión es la producida por la alteración del mecanismo de conducción aérea del oído. Está localizado en el oído medio y por tanto algún trastorno en esta parte del oído va a provocar hipoacusia de transmisión. En este tipo de hipoacusia, la vía aérea se estará deteriorada, no obstante la conducción ósea se conservará normal, ya que el sonido transmitido por esta vía alcanza el oído interno independientemente del estado del oído externo y medio.

 

La hipoacusia neurosensorial está causada por enfermedad de la cóclea o del nervio acústico. En la hipoacusia neurosensorial el deterioro auditivo se hace patente al realizar la prueba tanto por vía aérea como por vía ósea, debido a que la estación final de ambas vías es común y su lesión les afecta por igual. En hipoacusias neurosensoriales la conducción por el oído externo y medio es perfecta y el deterioro será exclusivamente en la zona coclear o en el nervio auditivo. 

En el caso de que el deterioro auditivo se localice en el sistema nervioso central estaremos ante una hipoacusia central; cuando la lesión comprometa al nervio auditivo hablaremos de hipoacusia neural o retrococlear; y si el déficit se encuentra en la cóclea hablaremos de una hipoacusia coclear o sensorial.

 

En la hipoacusia mixta hay una afectación del oído medio (y/o externo) que provoca una hipoacusia transmisiva, y también una alteración del estrato neurosensorial del oído que provoca una hipoacusia neurosensorial. El resultado final es que en las pruebas audiométricas detectaremos un deterioro de la audición por vía ósea y un deterioro mayor por vía aérea. Es decir, nos encontramos con signos evidentes de hipoacusia transmisiva y neurosensorial que conviven juntas.

Anatomía del oído. Oído externo, medio, interno.
Anatomía del oído. Oído externo, medio, interno.

Imágenes de Cochlear.eu

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Audiología diagnóstica MA Crovetto de la Torre

Tratado de audiología Salesa Perelló Bonavida

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