Compresión de frecuencias o transposición frecuencial

Compresión de frecuencias o transposición frecuencial. Audiología Centro Auditivo Cuenca.
Compresión de frecuencias o transposición frecuencial. Audiología Centro Auditivo Cuenca.

¿Qué es la compresión de frecuencias?

 

 

Los audífonos son ahora tan sofisticados que tienen características que casi ningún usuario conoce. A la mayoría de usuarios tan solo les preocupa ponérselos y poder oír. Pero como cualquier dispositivo electrónico, cuanto más sabes de sus funciones, más puedes beneficiarte de él, y esto es así tanto para los audífonos como para cualquier dispositivo electronico: teléfonos inteligentes, ordenadores... De hecho, siempre lo decimos a nuestros pacientes, los audífonos son como mini-ordenadores.

 

 

¿En qué consiste la compresión frecuencial o transposición frecuencial?

 

La compresión frecuencial es una ingeniosa función que pocos usuarios de audífonos saben que existe, y está disponible en muchos de los audífonos fabricados en los últimos diez años. Todos los fabricantes importantes (Resound, Phonak) lo tienen, y cada uno le otorga nombres diferentes: SoundRecover, Transformación Espectral,... Es excelente para el habla en ruido, que es el mayor desafío al que se enfrentan la mayoría de los usuarios de audífonos, sin embargo muchos que podrían beneficiarse de él no lo tienen activado.

 

Como todo en esta vida, también tiene sus detractores. No es nuestro caso.

 

Básicamente, la compresión frecuencial es el proceso de cambiar el tono de un sonido a otro, para hacer que sea más audible. La mayoría de las pérdidas auditivas relacionadas con la edad (presbiacusia) ocurren en las altas frecuencias, por lo que las voces de las mujeres o niños, por ejemplo, son más difíciles de escuchar para aquellos con una presbiacusia típica. Podríamos intentar amplificar los sonidos del habla en altas frecuencias en pérdidas auditivas severas, pero debido a la distorsión dentro del oído interno, el habla amplificada no sería clara. Cambiando las frecuencias de esos sonidos a unas más bajas, el habla puede ser más clara.

 

Sin embargo, la transposición frecuencial no es una función automática del audífono. Tiene que ser programada por el audiólogo.

 

 

Ejemplo de compresor frecuencial, en este caso el llamado SoundRecover, del programa de adaptación Phonak Target.
Ejemplo de compresor frecuencial, en este caso el llamado SoundRecover, del programa de adaptación Phonak Target.

¿Cómo y por qué funciona?

 

 

Para entender compresión frecuencial es necesario comprender los fundamentos de la audición humana y de la amplificación de la prótesis.

 

El oído de un bebé puede percibir frecuencias que varían de 20 Hz (Hertz) a 20.000 Hz; el adulto adulto medio puede escuchar sonidos entre 20 Hz y 16.000 Hz. A medida que envejecemos, perdemos progresivamente nuestra capacidad de escuchar sonidos de tono o frecuencia alta. Un gran porcentaje de los sonidos de la voz necesarios para entender la comunicación, como los sonidos "f", "s", "ch", "sh" y la "v" , están a 2800-3000 Hz o más, una porción del rango frecuencial a menudo afectado para aquellos con pérdida auditiva agresiva. Por desgracia, estos sonidos consonantes de alta frecuencia son también algunos de los más suaves del espectro del habla, lo que significa que necesitamos una gran incremento de su intensidad para hacerlos audibles.

 

La ganancia de la prótesis auditiva es la cantidad de amplificación, o volumen adicional, aplicada a un sonido específico. La ganancia es crucial para hacer audibles los sonidos en sus diferentes tonos o frecuencias. Demasiada ganancia puede causar retroalimentación, esos sonidos chirriantes que enloquecen a los usuarios de audífonos y, como se mencionó anteriormente, una amplificación excesiva puede causar distorsiones en el oído interno, lo que reduce la claridad del habla. Aquí es donde la reducción de frecuencia se convierte en nuestro amigo. En lugar de sobre-amplificar los sonidos de voz de tono alto, podemos bajarlos a otra región frecuencial, donde se pueden escuchar con menos amplificación (y distorsión / retroalimentación). La desventaja es que los sonidos pueden no sonar absolutamente iguales. Puede haber una apreciación de sonido mecánico o metálico. Esta compensación puede o no valer la pena, dependiendo del usuario.

 

 

¿Quién es un candidato para la compresión frecuencial?

 

 

Los fabricantes de audífonos utilizan un algoritmo para concretar cuándo activar esta función. Se basa en el grado de pérdida media en las altas frecuencias, y la cantidad de ganancia que hay que prescribir para esa zona. La ganancia prescrita proporciona una pauta general de si es posible hacer una señal audible utilizando la amplificación tradicional.

 

 

 

¿Quién probablemente no es un candidato?

 

  • Personas con pérdida leve a moderada. Si usted tiene un pérdida leve o moderada en las frecuencias altas, no es conveniente la transposición frecuencial. Si todavía puede escuchar sonidos de alta frecuencia, no hay razón para disminuir el tono de los sonidos del habla. 
  • Antiguos usuarios de audífonos que no están acostumbrados al cambio que supone la compresión frecuencial, o que están acostumbrados a la amplificación tradicional.

 

¿Cómo saber si eres un buen candidato para la compresión?

 

 

El mejor procedimiento para determinar que el programa de compresión de frecuencia en los audífonos está funcionando de manera efectiva es realizar una prueba REM (medida en oído real), que utiliza una sonda microfónica para medir exactamente la señal que llega al conducto auditivo. El audiólogo debe medir el sonido amplificado con el sistema de compresión frecuencial activado y desactivado, y debe confirmar la audibilidad del sonido "s". Si la compresión de frecuencia le ayuda a escuchar sonidos suaves de consonantes de alta frecuencia, probablemente valga la pena activarlo permanentemente.

 

 

 

Centro Auditivo Cuenca

Hearingtracker.com 

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