No es lo mismo oír, escuchar, o comprender

No es lo mismo oír, escuchar, y comprender. ¿Sabes por qué?
No es lo mismo oír, escuchar, y comprender. ¿Sabes por qué?

Oír, escuchar, comprender...

 

Oír, escuchar, y comprender...

 

Como profesionales de la audición, es muy importante saber explicar el significado de estos tres términos, y relacionarlos con la pérdida auditiva y el uso de audífonos. De esta manera, el usuario de audífonos podrá entender, e informar a su entorno, familiares y amigos, de manera precisa y sin falsas expectativas, sobre su pérdida auditiva y sobre los objetivos inmediatos y futuros con la adaptación de audífonos. 

 

Algunos primeros usuarios de audífonos o sus familiares, se sientan frustrados por no conseguir de manera inmediata, por el hecho de haber adquirido unos audífonos, oír y entender absolutamente todo. 

 


Esta es la razón por la que los profesionales de la audición debemos incluir en nuestras sesiones de asesoramiento al paciente la definición de los términos OÍR, ESCUCHAR, Y COMPRENDER.


OÍR

 

La audición, es decir, la acción de oír, depende del estado físico de los oídos.

 

Los oídos están funcionando las 24 horas del día ya que es un acto involuntario. En condiciones normales, los oídos pueden captar los sonidos del tráfico, del agua al abrir un grifo, las voces a lo lejos... etc., y sin embargo, aunque los oídos los perciban, podemos no estar escuchándolos ya que nuestro cerebro los discrimina.  

 

El estado físico de los oídos es diferente dependiendo del grado y tipo de daño al que se le ha sometido (hipoacusia de transmisión o neurosensorial), de manera que :

  • Todos los sonidos pueden resultar demasiado suaves, en el caso de una pérdida auditiva de transmisión.
  • Sólo algunos sonidos nos resultan suaves.
  • Algunos sonidos nos resultan muy ruidosos, estos dos últimos casos se dan en las pérdidas auditivas neurosensoriales.

 Los oídos no se pueden conecta y desconectar a nuestra voluntad.

 


 Unos audífonos bien adaptados nos van a permitir oír.


Escuchar

 

Escuchar es algo más que el mero acto de oír, y no sólo le afecta la condición física del oído

 

Implica estar prestando atención a lo que se oye.

En este caso, sí se puede 'conectar o desconectar' cuando uno quiere ya que es un acto voluntario.

Se puede tener una excelente audición física, es decir, oír bien, y sin embargo no escuchar. 

Con pérdida auditiva, además, escuchar requiere mayor atención y esfuerzo.

 


Si consigues oír, escuchar va a depender de tí.


Comprender

 

La comprensión es el reconocimiento de lo que se está diciendo. Es una combinación de oír y escuchar.

 

Implica realizar la acción adecuada al comprender lo que se escuchó. 

Un ejemplo para entender mejor la diferencia: si oyes y escuchas un idioma extranjero que no conoces, podrás escuchar atentamente, pero es posible que no lo entiendas porque no te resulta familiar.

 

Antes se debe aprender cuáles son los sonidos "nuevos" e integrarlos para posteriormente entenderlos. Esto es la rehabilitación.

 

Requisitos para conseguirlo:  Práctica, tiempo y uso de instrumentos adicionales: terapias con logopedas, o un ejercicio tan sencillo como la lectura en voz alta.

 

 


No olvidemos que los audífonos nos van a ayudar a sacar el máximo partidos a nuestros 'restos auditivos', sean del nivel que sean, pero siendo muy conscientes de las limitaciones que ello conlleva.


 

 

 

Centro Auditivo Cuenca 

Hearing, Listening and Understanding Hearing Health Matters

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